Dejo aquí el enlace a una entrada en la que valoro el papel de los Consejos Escolares según el anteproyecto de la ley educativa LOMCE en el blog de tenemosquehablardeesto
lunes, 15 de octubre de 2012
jueves, 11 de octubre de 2012
Recursos digitales para Filosofía
Enciclopedias de Filosofía on line: (en inglés)
Estas dos primeras enciclopedias están revisadas por pares y tienen sistemas para citarlas. Puedes buscar tanto por autores como por temáticas:
1. Enciclopedia de la Universidad de Stanford, Stanford Encyclopedia of Philosophy:
2. Internet Encyclopedia of Philosophy
3. Esta tercera permite buscar términos o autores por letra y te presenta su contenido en distintas enciclopedias y diccionarios. Meta-Encyclopedia of Philosophy
Acceso a libros, bibliotecas digitales y cursos:
Filosofía para Educación Secundaria:
1. Antesdelascenizas
2. Filosofiaparabilingues (este incluye entradas en inglés y español)
Otras páginas con guías de recursos:
Estas dos primeras enciclopedias están revisadas por pares y tienen sistemas para citarlas. Puedes buscar tanto por autores como por temáticas:
1. Enciclopedia de la Universidad de Stanford, Stanford Encyclopedia of Philosophy:
2. Internet Encyclopedia of Philosophy
3. Esta tercera permite buscar términos o autores por letra y te presenta su contenido en distintas enciclopedias y diccionarios. Meta-Encyclopedia of Philosophy
Acceso a libros, bibliotecas digitales y cursos:
- Proyecto Gutenberg: hay numerosos libros de filosofía en inglés y español de los que ya se ha vencido la licencia (así como de literatura...)
- Cursos abiertos on line de filosofía, impartidos por profesores de universidades como Oxford o Yale. (En www.openculture.com) Están en formato audiovisual (youtube, itunes...) o tienen su propia página web.
- Recusos y textos de investigación en epistemología en Epistemological research guide
- Muchos enlaces, bibliografía, textos... en este proyecto de Filosofía en español
de Gustavo Bueno
Filosofía para Educación Secundaria:
- En enlaces de filosofía, ética y psicología se encuentran una serie de recursos y páginas webs (algunas incluidas en esta entrada) orientadas al aprendizaje de filosofía, ética y psicología en Educación Secundaria.
- También hay bastantes recursos en Torre de Babel, con textos, pruebas de examen de acceso a la universidad...
1. Antesdelascenizas
2. Filosofiaparabilingues (este incluye entradas en inglés y español)
Otras páginas con guías de recursos:
- J. Francisco Álvarez, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), incluye, además de algunas enciclopedias y recursos presentados aquí, páginas de sociedades de filosofía y de filósofos contemporáneos, en esta guía de recursos
- Recursos de filosofía organizados por contenidos por el profesor Peter Suber del Earham College.
- Philosophypages de Garth Kemeling incluye sitios interesantes para estudiantes de la tradición filosófica occidental.
domingo, 30 de septiembre de 2012
¿Hay crisis de la representación política? Los enfoques de democracia deliberativa y democracia participativa
Continuando con la pregunta de si existe una crisis de la representación política, en esta entrada voy a discutir las propuestas de la democracia deliberativa y la democracia participativa.*
Estas corrientes académicas defienden que los
partidos se han distanciado de los electores (una idea bastante extendida en nuestra sociedad a la que atenderemos en posteriores entradas).
Este distanciamiento se ha sido producido por factores como la existencia de los medios
de comunicación, que permiten emitir mensajes directamente a los
electores; la financiación pública de los partidos, con la
consecuente pérdida de peso de la financiación de los afilados; y
el mayor nivel educativo y una mayor exigencia por parte de los
ciudadanos. Hay una pérdida
de legitimidad
de los representantes y un desencanto y disminución de la
participación política por parte de la ciudadanía.
El voto tiene muchas limitaciones como instrumento de
participación y no es eficaz para influir en las decisiones. Además,
la política se ha tecnificado excesivamente y la ciudadanía queda
fuera del debate público. La ciudadanía puede tener una mayor
responsabilidad y tiene capacidad para tomar decisiones sobre los
asuntos públicos. Lo esencial es la publicidad de la política y la
existencia de fuentes plurales de información y medios de
comunicación independientes. La ciudadanía debe estar bien
informada y tener conocimiento de las cuestiones políticas.
Los defensores de la democracia deliberativa hacen un
énfasis mayor en la necesidad de mejorar la comunicación en
relación a la vida política y generar espacios de deliberación, lo
que facilitaría los consensos, la tolerancia y la toma de mejores
decisiones en términos de justicia distributiva.
Por su parte, los partidarios de formas de democracia
participativa, consideran que los ciudadanos pueden autogobernarse y
que promover formas de participación directa de la población
favorecería la resolución de conflictos, el compromiso ciudadano y
la consolidación de la democracia. Estos mecanismos de participación
directa deberían ser introducidos de una manera progresiva.
Las principales cuestiones que se pueden presentar en
contra de ambas corrientes es que resultaría muy difícil conseguir
que toda la ciudadanía tenga conocimiento suficiente sobre los
asuntos políticos, y que se pueden generar efectos perversos debido
a las posibilidades de manipulación que ofrecen los medios de
comunicación de masas y los nuevos conocimientos de “marketing
político” y propaganda. Aquí podemos incluir posicionamientos como el
de Sartori, tratado en la entrada anterior, que considera que la ciudadanía en general no puede ser
dotada con un mayor poder decisorio o una mayor influencia pues está
centrada en sus propios intereses. La política se acabaría
desvirtuando y convirtiéndose en una lucha de intereses
particulares.
*Para una revisión de estos dos enfoques, ver Martínez, M.A. (2004) La representación política y la calidad de la democracia. Revista Mexicana de Sociología, 66(4) Octubre-diciembre.
miércoles, 26 de septiembre de 2012
¿Hay crisis de la representación? La perspectiva de Sartori
Desde los años 60 y 70 del siglo XX se viene planteando
desde algunos sectores la existencia de una crisis de la
representación política. La valoración de esta crisis, y con ello las posibles
medidas a tomar, puede verse desde perspectivas diferentes.
En esta primera entrada voy a discutir la perspectiva de Giovanni Sartori, politólogo y profesor emérito de la Universidad de Columbia, a partir de sus textos ¿Hay crisis de la representación? y En defensa de la representación política
Sartori
hace énfasis en que lo que se
ha perdido ha sido la calidad
de la representación. Para este autor el elemento fundamental en la
representación es la búsqueda de lo general y el alejamiento de los
intereses localistas. La representación debe dirigirse desde el
interés de la totalidad y los representantes no pueden estar
sometidos a mandatos imperativos, ya que así no pueden adaptarse a las
circunstancias en beneficio de la totalidad. Cada vez hay más
personas a las que representar y un mayor número de asuntos a
tratar, por lo que es difícil establecer una representación fiel y
particular. Cuanto más se atiende a las demandas de la ciudadanía
menos responsables son las decisiones. Los representantes han pasado
de gobernar pensando en la totalidad y en la calidad del gobierno a
centrarse en “la cantidad”, intentando obtener el máximo número
de votos asumiendo cualquier coste y adaptándose a las tendencias
del electorado. Según Sartori los electores no buscan el interés
público. Por consiguiente, la forma de afrontar esta crisis es centrarse en
cómo garantizar la calidad, las buenas formas de representación, y
no en proporcionar mecanismos de participación directa de la
población. Buscar una democracia más participativa llevaría a que
prevaleciese el “desinterés público” de los electores.
Es cierto que la calidad es más importante que la
cantidad y que muchas veces el criterio de la mayoría no tiene por
qué ser el acertado. Asimismo, en nuestra realidad cotidiana podemos ver que la forma de ejercer la representación política es cuestionable (no sólo en las altas instancias). No obstante, la posición de Sartori asume dos
supuestos sin apenas justificarlos. El primero es que el electorado
no tiene criterio general y sólo buscaría la defensa de intereses
particulares dejando de lado lo común. Sea esta afirmación más o
menos ajustada a la realidad, lo cierto es que no puede sustentarse
más que en un prejuicio sobre cómo es la ciudadanía. Difícilmente
podemos saber de forma empírica si toda la ciudadanía tiene o no un criterio sobre el
interés común y si tomaría sus decisiones teniendo en cuenta este
factor. Además, tampoco podemos saber si con la educación y con la
información adecuada sectores mayoritarios de la ciudadanía podrían
de hecho formarse ese criterio y aplicarlo. Precisamente la
democracia se sustenta en parte en asumir una capacidad y un criterio
mínimo por parte de la ciudadanía.
El
segundo supuesto que creo que asume Sartori, complementario con el anterior y
que no está expresado, sino que más bien está implícito, es el
hecho de que los representantes sí que pueden tener un criterio general y
son capaces de dejar de lado los intereses particulares y velar por
la totalidad. Si asumimos este argumento, creo que entramos en un
camino en el que debemos mirar todas las opciones con cautela. Por un
lado, si los representantes salen de la ciudadanía en general,
deberíamos pensar en consecuencia que los representantes tienen las
mismas cualidades que el resto de la ciudadanía. Si pensamos como
Sartori que la ciudadanía sólo puede apoyarse en el “desinterés
público”, entonces todos los representantes tenderán a buscar los
intereses particulares, generando luchas localistas y rompiendo los
vínculos e intereses de la totalidad. Por otro lado, para pensar que
los representantes sí que son capaces de centrarse en el interés
común, debemos pensar que o bien son ciudadanos “fuera de lo
común” y que sobresalen y son elegidos por su criterio y su
capacidad general, o bien reciben una formación excepcional que les
permite desarrollar dichas habilidades. Lo cierto es que la formación
de los representantes políticos, al menos hasta una edad avanzada,
no presenta en general aspectos específicos o muy distintos de los
del resto de la ciudadanía. En consecuencia, nos quedaría asumir
que los representantes suponen una masa preseleccionada de personas
con virtudes y conocimientos superiores al del ciudadano común. La
única forma de que esta concepción no derivase en una oligarquía o
en un gobierno aristocrático, sería pensar que los procesos de
filtración y selección que hacen que los representantes políticos
lleguen a ser candidatos y luego sean elegidos es
un proceso de características excepcionales, donde se da un
conocimiento directo de las competencias y los valores y virtudes de
estos. Esto quizás sería viable en elecciones de pequeñas
localidades. Sin embargo, en sociedades a gran escala como las
nuestras no es posible y el proceso por el que las personas llegan a
ser representantes es bastante opaco y está muy supeditado a la
pertenencia y la posición dentro de un partido político.
domingo, 23 de septiembre de 2012
La evolución de los sistemas representativos, por B. Manin II
En su obra "los principios del gobierno representativo", Bernard Manin dedica su última capítulo a analizar la evolución de los gobiernos representativos. Establece tres momentos:
1. En el periodo de auge del “parlamentarismo”, los
representantes eran personas que habían logrado ser prominentes en su
comunidad y tienen una red importante de conexiones locales. Se trataba
de un gobierno de notables, cuyas decisiones políticas y sus votos
se basaban en su conciencia y criterio personal. La opinión pública
sólo se expresaba a través de acciones y presiones
extraparlamentarias, y el debate constituía una necesidad para la
deliberación colectiva y el posicionamiento de los representantes.
2. En el segundo periodo, denominado “democracia de
partidos”, los partidos establecían un fuerte vínculo identitario
con sus votantes, separados por clases sociales, y los candidatos eran elegidos
en el seno de los partidos por su activismo y sus dotes burocráticas.
La elección era una expresión de confianza en el partido. Los
representantes tenían obligaciones con las posiciones del partido y
la puesta en marcha de sus planes dependía en buena medida del balance
de fuerzas derivado de los resultados electorales. La opinión
pública estaba estructurada y organizada por los partidos y los
votantes apenas tenían acceso a informaciones contrarias a las de su
partido. Las discusiones deliberativas tenían lugar internamente en
los partidos, mientras que en los parlamentos hay una disciplina de
voto marcada por las posiciones previas definidas por el partido.
3. Por último, en la “democracia de audiencias”, los
resultados electorales ya no están determinados por las
circunstancias sociales, económicas y culturales de los votantes. Independientemente de estas puede haber variaciones en las
preferencias electorales. Puesto que la situación política es cada
vez más compleja e impredecible, se tiende a seleccionar candidatos
individuales basándose en la confianza que inspiran. La
característica que hace destacar a los candidatos es el manejo de la
comunicación mediática; se trata del gobierno de los expertos en
medios. El electorado funciona como una audiencia que reacciona
frente a la circunstancias particulares de cada elección. Como las
promesas electorales no toman forma definida la independencia de los
representantes es mayor. La opinión pública está marcada por los medios de masas, que tienen tendencias políticas determinadas pero no están
vinculados estructuralmente con los partidos, y toman forma otros
elementos de expresión de la opinión como los sondeos. En los
parlamentos no suele haber discusiones deliberativas, sino que los
líderes marcan la opinión que es apoyada por los miembros de su
partido. Hay otros espacios de reunión y discusión entre la
ciudadanía y entre grupos de interés y organizaciones ciudadanas
con los representantes. En opinión de Manin en este momento hay una
sensación de crisis de la representación que posiblemente esté
producida por el mantenimiento o el aumento de la distancia entre
gobernantes y gobernados.
viernes, 21 de septiembre de 2012
Los principios del gobierno representativo, de Bernard Manin I
Título: Los principios del gobierno representativo.
Autor: Bernard Manin.
Edición utilizada: Alianza Editorial, 2006
Público al que puede interesarle: general, con interés en la teoría y la historia política
Bernard Manin, nos ofrece en este libro una aproximación histórica y filosófica a la constitución, evolución y desarrollo de los gobiernos representativos. Actualmente se suele considerar que el sistema representativo es una variante de gobierno democrático. Sin embargo, desde la introducción, el autor hace notar que en su origen los teóricos y partidarios del gobierno representativo, precisamente lo presentaban y lo defendieron como un sistema opuesto y superior a la democracia.
El argumento central de Manin es que el éxito y la estabilidad de los sistemas representativos reside en una combinación de democracia y oligarquía. Esta ambigüedad permite a las élites y a la ciudadanía en general hallar formas de satisfacer sus intereses. Manin analiza estos elementos y presenta los cuatro principios que considera básicos en los sistemas representativos (independencia parcial de los representantes, libertad de opinión pública, elecciones periódicas y juicio mediante la discusión). Posteriomente analiza cómo estos principios se han expresado en los distintos momentos históricos de los gobiernos representativos (parlamentarismo, democracia de partidos y democracia de audiencias).
El texto de Manin es académico, no divulgativo, pero creo que su contenido y su lenguaje son accesibles también para público que no sea experto en la materia. Sin duda permitirá a aquel que lo lea comprender mejor el funcionamiento de nuestro sistema político y hallar sus virtudes y sus defectos.
Autor: Bernard Manin.
Edición utilizada: Alianza Editorial, 2006
Público al que puede interesarle: general, con interés en la teoría y la historia política
Bernard Manin, nos ofrece en este libro una aproximación histórica y filosófica a la constitución, evolución y desarrollo de los gobiernos representativos. Actualmente se suele considerar que el sistema representativo es una variante de gobierno democrático. Sin embargo, desde la introducción, el autor hace notar que en su origen los teóricos y partidarios del gobierno representativo, precisamente lo presentaban y lo defendieron como un sistema opuesto y superior a la democracia.
El argumento central de Manin es que el éxito y la estabilidad de los sistemas representativos reside en una combinación de democracia y oligarquía. Esta ambigüedad permite a las élites y a la ciudadanía en general hallar formas de satisfacer sus intereses. Manin analiza estos elementos y presenta los cuatro principios que considera básicos en los sistemas representativos (independencia parcial de los representantes, libertad de opinión pública, elecciones periódicas y juicio mediante la discusión). Posteriomente analiza cómo estos principios se han expresado en los distintos momentos históricos de los gobiernos representativos (parlamentarismo, democracia de partidos y democracia de audiencias).
El texto de Manin es académico, no divulgativo, pero creo que su contenido y su lenguaje son accesibles también para público que no sea experto en la materia. Sin duda permitirá a aquel que lo lea comprender mejor el funcionamiento de nuestro sistema político y hallar sus virtudes y sus defectos.
martes, 4 de septiembre de 2012
Diccionarios y recursos para aprender inglés
Aquí va una selección con algunas direcciones útiles para el aprendizaje del inglés:
Diccionarios:
1. Oxford dictionaries: es un diccionario muy completo, que además de las definiciones de las palabras (en inglés), te presenta usos y expresiones con las mismas y distingue entre inglés británico o estadounidense. Poco a poco están empezando a traducir palabras a distintos idiomas, entre ellos el español. En algunas hay traducción y en otras no. Incluye además algunos juegos y recomendaciones para mejorar la escritura.
2. Merriam-Webster: diccionario de inglés de la enciclopedia británica. Además de tener las definiciones en inglés, incluye un diccionario de español-inglés y un thesaurus que te da una lista de términos asociados con esa palabra y sinónimos y antónimos. También incluye juegos para aprender.
3. Wordreference: este diccionario permite la traducción directa entre distintas lenguas y el español. Tiene la ventaja de incluir un foro donde puedes hacer consultas lingüísticas que a veces no puedes solucionar con diccionarios.
Material audiovisual y lectura:
1. Ted (ideas worth spreading): charlas en inglés sobre temas muy diversos. Se puede acceder a subtítulos al menos en inglés y, normalmente, en otras lenguas, entre ellas español.
2. Audiolibros clásicos
3. Una selección de vídeos de Youtube: está hecha por un profesor de inglés, Casey Sier, del que he aprendido algunos de estos recursos.
4. Proyecto Guternberg: cuenta con una selección de libros de libre licencia (de los que ya se han vencido los derechos de autor) que puedes descargarte.
5. Por supuesto, para mejorar la lectura (y de paso informarte) se puede recurrir a la prensa en inglés. Periódicos como el New York Times o The Guardian son accesibles vía web.
Preparación de exámenes:
1. La página de http://www.flo-joe.co.uk/ tiene contenidos y ejercicios para ayudarte a preparar los distintos exámenes de Cambridge.
Otros:
1. Directorio del aula de autoaprendizaje de la escuela de idiomas La Escuela de Idiomas Jesús Maestro de Madrid tiene hecho un directorio de enlaces con sitios interesantes para aprender distintas lenguas.
2. BBC Learning English
Diccionarios:
1. Oxford dictionaries: es un diccionario muy completo, que además de las definiciones de las palabras (en inglés), te presenta usos y expresiones con las mismas y distingue entre inglés británico o estadounidense. Poco a poco están empezando a traducir palabras a distintos idiomas, entre ellos el español. En algunas hay traducción y en otras no. Incluye además algunos juegos y recomendaciones para mejorar la escritura.
2. Merriam-Webster: diccionario de inglés de la enciclopedia británica. Además de tener las definiciones en inglés, incluye un diccionario de español-inglés y un thesaurus que te da una lista de términos asociados con esa palabra y sinónimos y antónimos. También incluye juegos para aprender.
3. Wordreference: este diccionario permite la traducción directa entre distintas lenguas y el español. Tiene la ventaja de incluir un foro donde puedes hacer consultas lingüísticas que a veces no puedes solucionar con diccionarios.
Material audiovisual y lectura:
1. Ted (ideas worth spreading): charlas en inglés sobre temas muy diversos. Se puede acceder a subtítulos al menos en inglés y, normalmente, en otras lenguas, entre ellas español.
2. Audiolibros clásicos
3. Una selección de vídeos de Youtube: está hecha por un profesor de inglés, Casey Sier, del que he aprendido algunos de estos recursos.
4. Proyecto Guternberg: cuenta con una selección de libros de libre licencia (de los que ya se han vencido los derechos de autor) que puedes descargarte.
5. Por supuesto, para mejorar la lectura (y de paso informarte) se puede recurrir a la prensa en inglés. Periódicos como el New York Times o The Guardian son accesibles vía web.
Preparación de exámenes:
1. La página de http://www.flo-joe.co.uk/ tiene contenidos y ejercicios para ayudarte a preparar los distintos exámenes de Cambridge.
Otros:
1. Directorio del aula de autoaprendizaje de la escuela de idiomas La Escuela de Idiomas Jesús Maestro de Madrid tiene hecho un directorio de enlaces con sitios interesantes para aprender distintas lenguas.
2. BBC Learning English
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